El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, visitó Catar como parte de su gira por el Golfo, buscando convertir su experiencia de guerra en un activo estratégico exportable. El objetivo de la visita es ofrecer a los países de la región cooperación en defensa antidrón y abrir nuevos canales de apoyo político, militar y energético para Ucrania. En Doha, Zelensky no solo buscaba sistemas y combustible, sino también un interlocutor con influencia regional e internacional, en un momento en que la situación global se vuelve cada vez más inestable. El conflicto con Irán genera temor en Kiev de que la atención de Occidente se desplace del frente ucraniano. Ucrania ya ofrece a los países árabes asistencia técnica para interceptar drones y misiles, desarrollando esta capacidad bajo fuego real durante los últimos cuatro años. La gira de Zelensky por el Golfo es un intento de reposicionar a Ucrania en el escenario global, presentándola no solo como una víctima, sino también como un socio útil en seguridad.